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viernes, 5 de marzo de 2021

CON TUS CALCETINES CHILLONES

 CON TUS CALCETINES CHILLONES

Chaly Urquizo

Publicado en Letra Siete de Página Siete el 14 de marzo de 2021

La Paz, verano de 1960

Era en el último mes del último año de los años sesenta, un veranillo de libertades que surgió entre dictaduras militares y que nosotros lo disfrutábamos inmensamente, minuto a minuto. Después del acto de homenaje a los caídos por la liberación nacional, celebrado en el paraninfo de la universidad, con discursos encendidos y música de protesta, los cinco amigos nos instalamos en esa cafetería que abría hasta la madrugada a discutir sobre el proceso revolucionario que creíamos empezaba ese instante.

Guerra popular o guerra de guerrillas. Revolución permanente o ininterrumpida, o mejor aquella por etapas. Asamblea popular o dictadura del proletariado, o quizás una dictadura democrática popular. Todos los discursos y debates escuchados se arremolinaban en nuestras cabezas quinceañeras, junto a las fantasías de combatientes heroicos, desde el Che hasta HoChiMing, pasando por Sandino.

Pero Tú, con tus comentarios ingeniosos, llenos de gracia y hasta irónicos, siempre encontrabas algún resquicio que aplacaba la densidad de nuestros debates y dilataba el camino para tomar el cielo por asalto.

Pasadas horas de alegre tertulia, ateridos de frío salimos a la calle desierta, y de pronto nos vimos rodeados por las motos de la pandilla más temida de la ciudad.

—¡Pero miren lo que nos encontramos! —, exclamó su líder.

—¿Son hippies o comunistas? —, preguntó otro entre el jolgorio de la pandilla.

—Escojan sus “bolsas”, que esta es una práctica de uno a uno —, instruyó el líder a su pandilla. Y señalando tu nariz con su enorme dedo índice enfundado en su guante de cuero, dejó muy clara su preferencia:

—¡Este es el mío!

Acorralados contra la pared, nosotros escudriñábamos algún hueco por el cual huir. Pero tu voz clara y firme nos detuvo:

—¡Un momento, un momento… Vamos a hacer las cosas bien!

Ante nuestras miradas, y de ellos también, desconcertadas, te sentaste en el bordillo de la acera y con gran parsimonia desataste los cordones de tus zapatillas. Los puños de tu castigador bajaron a sus caderas exhibiendo sus descomunales brazos, que con seguridad tenían muchas más horas de gimnasio que Tú sobre los libros.

Con exacerbante cachaza y sin intimidarte, te sacaste los calcetines, tan chillones que brillaban en la penumbra de la madrugada: uno verde limón y el otro fucsia. Los enfundaste en las manos calzando con precisión cada pulgar en cada talón y con agilidad te pusiste de pie.

—Ahora sí, ven amiguito… —, retó el títere verde al líder de la pandilla con voz cómica al ritmo del bailoteo de tus pies desnudos. —Dale, tú puedes —, seguía, mientras el fucsia hacía barra.

—¿Pero qué mierda se ha fumado este…? —, preguntó el pandillero con una sonora carcajada acompañada de las risotadas de sus compinches.

—¡Yerba! —, respondió presuroso el fucsia.

—Chismoso —, le recriminó el verde. —Y además no queda nada. Lo fumamos todo —.

— ¿Nos fumamos todo…?  —, preguntó jocoso y con gesto divertido el fucsia.

—¡Claro! La música estaba alucinante: Deep Purple, Made in Japan… —, respondió el verde mientras como por arte de magia, ofreció al pandillero un cassette. Pero al intento de tomarlo, el títere lo esquivó rápido, con alevosía y dejó la enorme mano enguantada vacía y una mirada de pocas pulgas.

Silencio total por unos segundos… Eternos.

—¡Mirá a ver…! Dale la cinta, no seas gil, puedes grabarte otra —. Rompió la tensión el fucsia con una vocecita resignada y un simpático gesto, que el verde correspondió con divertida gentileza entregando la cinta al líder pandillero.

Éste, divertido y sin agresividad, tomó la cinta con delicadeza y con una venia casi gótica, sentenció:

—¡Estos chicos son buena onda, vámonos! — Y se perdieron entre las tinieblas de la noche seguidos del rugir de sus motos.

Tú, al ponerte tus calcetines chillones y las viejas zapatillas sentado en el bordillo de la acera, te reíste lleno de felicidad en nuestras caras incrédulas.

—¿Vieron...? La imaginación es el arma que sabemos usar.

 

miércoles, 1 de abril de 2020

UNA NOCHE EN LA TORMENTA (cuento corto)

UNA NOCHE DE TORMENTA
Chaly Urquizo
 Publicado en Rascacielos de Página Siete el 31 de enero de 2021
 
Santa Cruz, 31 de marzo de 2020


Sin luna ni estrellas que alivien la densa oscuridad, con mucha cautela partimos desde Coroico hacia La Paz, cerca de la medianoche y bajo una intensa lluvia que dificultaba la visibilidad del fangoso y estrecho “Camino de la muerte”, confiados en que lo recorrimos todos los fines de semana durante más de una década y cada vez muy cuidadosamente, como si fuera la primera vez.
Parte de su encanto es que, en algo más de 40 kilómetros, asciende desde 1200 hasta 4700 metros sobre el nivel del mar y el paisaje, la vegetación, el aire y el tiempo cambian vertiginosamente. Nos emocionaba viajar sobre una plataforma entre 3 y 4 metros de ancho con un sinnúmero de curvas muy cerradas y fuertes pendientes, donde algunas se ensanchan para permitir el cruce entre vehículos, siempre dando preferencia a los que suben, lo cual obligaba a los de bajada a retroceder realizando maniobras de gran precisión y exigencia, con los nervios bien templados, tanto del conductor como de los pasajeros.

La concentración que exigía manejar a la izquierda como en Inglaterra o Japón, sumada a la conducción muy activa por los permanentes cambios de velocidad solicitadas por el vehículo, los juegos combinados entre pedales de embrague, freno y aceleración, lograban dejar atrás toda preocupación o tema pendiente anterior al viaje, para vivir exclusivamente el presente, el viaje, la ruta, como colocando una cortina entre el antes y el después.

La vertical peña a nuestra izquierda, con vegetación tupida y empapada, la sentíamos sombría esa noche, en especial cuando las luces del todoterreno creaban intensos contrastes con sombras sobrecogedoras. A nuestra derecha no se veía nada más allá del borde del camino, aunque sabíamos del vacío del precipicio de centenares de metros que se abría vertical y por el que se precipitaba, alocada, el agua de lluvia de las cunetas desbordadas, semejantes a torrentes de furiosos riachuelos.
De alguna manera, todos los ruidos y sonidos se replicaban y amplificaban desde esas peñas tan pegadas al camino, cual coros de murmullos de voces de ultratumba. Avanzábamos muy lento y, aun así, en algunas curvas el vehículo patinaba, por lo que pusimos tracción a las cuatro ruedas.
En esas extremas condiciones, cuatro ojos y cuatro oídos muy atentos eran necesarios. Renatita, gran navegante, escudriñaba la oscuridad para descubrir cualquier rayo de luz o la silueta de alguna sombra más negra que la oscuridad, cualquier sonido ajeno a la parafernalia de la tormenta que nos alerte sobre algún vehículo en sentido contrario, sobre cualquier árbol, rama o roca que pueda caer sobre la ruta.
Nos encontrábamos en máxima concentración y empezamos a sentir el fluir de la adrenalina y para contrarrestar la tensión, conversábamos sobre la belleza casi paradisíaca del paisaje de las horas previas, del crepúsculo bucólico que contemplamos esa tarde y del cómo cambió a esa noche de furia natural desatada. Recordamos cómo el paisaje de Coroico nos había cautivado con tanta intensidad, hasta convertirse en parte indisoluble de nuestra relación y del cómo nos llamaba todos los fines de semana desde hacía ya diez años, con una urgencia sensual, placentera. Recordamos también los cientos de peripecias y aventuras que pasamos durante esos años en esta ruta, siempre espectacular y única, respondiendo a ese llamado desde Coroico.

Aproximadamente a media hora de viaje, tras una curva ciega muy pegada a la peña, tropezamos con la imagen indeseable de algún problema en la ruta. Delante nuestro estaban detenidos un par de camiones con frutas y otro con madera, con seguridad de talas ilegales, y un par de todoterrenos. Gracias a las luces de los vehículos y de las linternas de personas que se movían ligeras, distinguimos la silueta de un bus balanceándose sobre el abismo, exactamente por la mitad, con su frente sobre el vacío y su parte posterior sobre el camino.
Enfundados en nuestras parcas impermeables llegamos al sitio. Con mucha cautela, los primeros pasajeros del bus salían por una estrecha puerta trasera, ayudados por personas que alumbran con sus linternas. Desde afuera, una voz clara y firme daba instrucciones a los pasajeros de los primeros asientos para que avancen con suavidad y orden hacia la puerta posterior del bus y mandaba estarse quietos y sentados a los de la mitad para atrás. Y así lo hacían todos, sin chistar, como niños obedientes en la escuela. Nadie sabía de quién era esa voz tan certera, pero todos coincidimos que lo hacía muy bien.
Me sumé al esfuerzo para mantener las ruedas traseras pegadas al suelo, asiendo una de las sogas atadas a la cola del bus. Por instantes, esa mole de hierros avanzaba unos centímetros hacia el abismo, dándonos un breve pero fuerte tirón, seguido de murmullos de miedo a su interior, pero apaciguados por esa voz serena y segura.
No sé cuánto tiempo pasó desde que llegamos hasta que salió el último pasajero, pero todos estábamos empapados de lluvia y sudor, tiritando de frío. Quedaba la tarea de salvar el bus y girarlo paralelo para despejar el camino. Para entonces ya éramos una multitud esforzada en esa tarea, con múltiples opiniones y hasta risas nerviosas que, de manera espontánea, expresaban su alivio por haber evitado una tragedia.
Busqué a Renatita y vi que ayudaba a un grupo de pasajeras con niños pequeños, así que decidí buscar al dueño de esa voz.
Lo encontré junto a su pareja, preparándose para partir. Me acerqué comentando, sin aspavientos, mi admiración a su actuar. Pese a que aún se encontraba tenso y con la respiración agitada, me devolvió una mirada jovial y juvenil, propios de sus treinta y pico años. Mientras él mudaba su ropa a otra más seca, su pareja me contó que acababa de especializarse en gestión de riesgos. Con timidez y evitando hablar de sí mismo, él resaltó su satisfacción porque el incidente no pasó a mayores, gracias a la respuesta de los pasajeros y la colaboración de la gente. Hablaba siempre en plural “nosotros esto, nosotros aquello”, al recordar algunos episodios o anécdotas, vistas ahora divertidas, que ayudaban a bajar la tensión que sentíamos al haber esquivado, quizás, la muerte de aquellos pasajeros.
Y le consulté sobre las causas. Tras meditar un instante mientras frotaba su cabello, con gesto serio sentenció: Imprudencia temeraria. Y contó cómo empezó todo.
En la parada de Yolosa, el chófer se percató que todo su sistema eléctrico estaba dañado, no tenía energía en ningún punto del bus. Revisó fusibles, cables y todo aquello que su conocimiento alcanzaba. No encontrando solución al problema, anunció a los pasajeros que continuarían viaje al amanecer.
Airadamente, los pasajeros exigieron seguir el viaje, con argumentos que no aceptarían devoluciones de pasajes, que todos tenían cosas muy urgentes que hacer en La Paz, asuntos de vida o muerte, a primera hora. Tampoco ahorraron epítetos: inútil, cobarde o gallina, hasta otros de mayor calibre premiados con risotadas. Le conminaron a viajar despacio detrás de otros vehículos, como siguiendo a un lazarillo.
Ante tamaña presión e incapaz de imponer su experiencia a la irresponsable presión del grupo, el imprudente conductor se puso en marcha, siguiendo a otro bus que a los minutos perdió de vista, dejándolos como negro presagio sobre la carretera. Pero como el conductor no era ningún cobarde, continuó avanzando en tinieblas, muy despacio, no se sabe cuánto tiempo.
¡Al menos evitó volar por los aires cuando tomó esta curva que nunca existió! concluyó el relato mi joven interlocutor, a tiempo de cerrar la puerta de su pequeño todoterreno y ponerlo en marcha.

Encontré a Renatita junto a una mujer con sus dos niños a la vera del camino, a quien, a quemarropa, le pregunté por qué permitió que el bus siga el viaje sin luces.
Tenemos que estar tempranito en La Paz, respondió con fingida inocencia. Además, el chófer nos dijo que él podía viajar siguiendo a otros, añadió en tono de víctima.
Renatita se había comprometido que la llevaríamos junto a sus niños y presurosos subieron a nuestro vehículo, seguros de continuar viaje. Pero para sorpresa de todos, recliné mi asiento y les dije que me quedaría allí hasta que amanezca y a nuestra pasajera le aclaré que podía bajar y buscar otro vehículo que los lleve, o esperar a que amanezca y seguir viaje con nosotros.
Tras una pausa y frente al estupor provocado, con la mirada puesta al frente, añadí: Excepto estos niños, todos los que estamos aquí y todos los que están allá afuera, somos, en mayor o menor grado, unos irresponsables e imprudentes. Pero podemos corregirnos, esperando el amanecer.
Y así lo hicimos, en silencio, escuchando la lluvia y fingiendo dormir, excepto los niños que de verdad dormían pacíficamente, arrullados por su madre y la lluvia sobre el techo.
 
Publicado en Rascacielos de Página Siete el 8/02/21
www.paginasiete.bo/rascacielos/2021/1/31/una-noche-en-la-tormenta-282863.html

miércoles, 18 de marzo de 2020

LAS RELACIONES TOXICAS DEL GOBIERNO BOLIVIANO

LAS RELACIONES TOXICAS DEL GOBIERNO BOLIVIANO

Publicado en Página Siete el 1 de marzo de 2020
https://www.paginasiete.bo/ideas/2020/3/1/las-relaciones-toxicas-del-gobierno-boliviano-248122.html

El conjunto de fuerzas democráticas europeas buscan tender “cordones sanitarios” que minimicen el crecimiento de la ultraderecha.
En Ideas de Página Siete del pasado domingo 23, el periodista Fernando Chávez Virreira en su artículo “La guerra entre Vox y Podemos se libra también en América Latina y en Bolivia”, analiza el interés en América Latina de las agrupaciones españolas Vox y Podemos, las indagaciones de Vox sobre la supuesta financiación de Podemos en Bolivia y otros países y la influencia de sus líderes en la región, así como las aventuras del curioso reportero español Entrambasaguas de Ok Diario en La Paz.

Nos recuerda la presencia del vicepresidente de Vox, Víctor Gonzales y su europarlamentario Hermann Teretsch y la cobertura que recibieron por parte de los ministros de Gobierno y Defensa, que los presentaron a la prensa nacional como un velado respaldo al gobierno de Añez desde España.

Vox y Podemos son agrupaciones de rápido crecimiento en el escenario político español y expresan los polos opuestos del mismo. Sobre 350 diputados, su presencia actual es de 52 diputados para Vox, sorpresiva tercera fuerza, y 35 para Podemos, cuarta fuerza y socio de gobierno del PSOE, ajustado ganador de las elecciones de noviembre 2019.

Conozcamos mejor a Vox, porque aparentemente son amigos de al menos una parte del gobierno de Jeanine Añez, en un contexto de difíciles relaciones con España y el gobierno del PSOE.

Vox surge en diciembre de 2013 como una escisión del Partido Popular (PP) en la era de la presidencia de Rajoy. En 2015 participa en las elecciones municipales, logrando 22 concejales y 2 alcaldías y la incorporación de relevantes políticos regionales del PP y Ciudadanos.

Su salto internacional data de 2017, cuando participan en la cumbre de la ultraderecha de Coblenza, Alemania, donde contactan con Marine Le Pen (FN); Frauke Petry (AfD) y Geert Wilders (PVV), todos euroescépticos y antiglobalización, nacionalistas y xenófobos y visceralmente anticomunistas, con un soporte ideológico conservador de base religioso-nacionalista, proteccionista y tradicionalista.

Con las elecciones de 2018 en Andalucía se inicia su ascenso y crecimiento, que se explica por la debacle del gobierno de Rajoy (PP) por sonados casos de corrupción, que lo llevaron a su censura en el Congreso y el fin adelantado del gobierno del PP. Vox se lanza a la disputa por el electorado de derecha desilusionado, involucrando también a Ciudadanos, la novel formación de centro derecha, que en la disputa y giro a la derecha, se derrumba en las elecciones generales de 2019 de tercera a sexta fuerza con apenas 10 diputados. Inmediatamente después de esas elecciones, Vox se integra al Grupo de Conservadores y Reformistas del parlamento europeo, expresión de la ultraderecha señalada anteriormente.
De un “nacional catolicismo” dogmático y ultra conservador, Vox expresa la reivindicación de valores tradicionales religiosos que tiene consecuencias en una islamofobia que raya en xenofobia, al igual que en su antifeminismo, su oposición al aborto o a la diversidad sexual. Identifican al feminismo como un enemigo natural de su visión política y de la “identidad cristiana de Europa y España”.

Desde el concepto de una España única, Vox propugna la abolición del régimen de autonomías, empezando por Cataluña y el País Vasco, descentralización que es la piedra angular de la España post franquista y su Constitución actual. En el conflicto con Cataluña, privilegian un discurso de confrontación y del todo o nada, que les permitió catalizar al electorado de derecha. Considera los símbolos franquistas como parte del pasado glorioso de España, y al régimen y figura del dictador Francisco Franco el adalid de la visión de una España única.

En esa línea, para Vox, la adhesión del PP y Ciudadanos al consenso constitucional es la expresión de una “derechita cobarde y acomplejada”, un slogan clave utilizado en la disputa del electorado de esos partidos.

Al igual que la ultraderecha europea, Vox privilegia los símbolos coreográficos, escénicos y de oratoria sobre las propuestas documentadas. Los sonoros “Viva España”, las apologías a la Legión española, a las fuerzas armadas y el pasado imperial, buscan evocar el orgullo español, en un discurso que va más allá del patriotismo normal hacia el patrioterismo fascista. Y plantea duras penas "por las ofensas y ultrajes a España" y un "plan integral para el conocimiento, difusión y protección de la identidad nacional y de la aportación de España a la civilización y a la historia universal, con especial atención a las gestas de nuestros héroes nacionales", considerando a Bolívar, Sucre o San Martín, traidores a España.

De sus afinidades con la ultraderecha europea está la inmigración. Parten de su identificación con la cultura europea y declaran que el problema no es el color de las personas sino “lo que tienen dentro de la cabeza". Establecen, al igual que Geert Wilders de los Países Bajos, que el debate migratorio es de un “choque de civilizaciones imposible” (cristiana y musulmana), por lo que plantean, por ejemplo, prohibir las mezquitas. Aunque no plantean la salida de España de la UE, matizan con la preminencia de la nación española sobre la europea, criticando ácidamente el carácter supranacional de la UE con un discurso similar al de Marine Le Pen y la Liga Norte de Italia, que en los hechos es un vaciamiento de los principios de UE.

Como vemos en este breve resumen, la clara adscripción de Vox a la ultraderecha no es precisamente una fina carta de presentación del gobierno boliviano ante la opinión internacional y menos aún ante los españoles y su gobierno, en especial cuando flota la imagen y el relato de golpismo.

Las relaciones entre Vox y miembros relevantes del gobierno de Jeanine Añez, son tóxicas frente al conjunto de fuerzas democráticas europeas que buscan tender “cordones sanitarios” que minimicen el crecimiento de la ultraderecha, siempre en los marcos de la legalidad, lucha que llevan adelante figuras como Ángela Merkel y Manuel Macrón, junto a los líderes de los distintos partidos europeístas, sean liberales o socialistas.

Son tóxicas con España en particular, porque nos contrapone al gobierno del PSOE y nos aleja de las fuerzas democráticas de oposición, incluidos el Partido Popular y Ciudadanos. 

Son tóxicas porque nos utilizan en una pugna interna entre partidos minoritarios españoles, sin tener vela en el entierro.

Son tóxicas porque dejan la duda en el ambiente sobre la adhesión de algunos miembros del gobierno boliviano en esa suerte de internacional de ultraderecha.

jueves, 11 de octubre de 2018

De dónde viene la censura a Rajoy

De dónde viene la censura a Rajoy

Publicado en Página Siete el 1 de junio de 2018

Mariano Rajoy deja el gobierno español arrastrado a esta situación por su participación en la “trama Gürtel”.

A inicios de febrero de 2009, el juez Baltasar Garzón, junto a la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de España (UDEF), culmina una larga investigación sobre una trama de corrupción en los tiempos del gobierno de Aznar, sobre contratos en administraciones públicas gobernadas por el Partido Popular (PP), a cambio de servicios en sus campañas electorales.
Entre los años 1999 al 2004, empresas de Francisco Correa aparecen como proveedoras del PP para elecciones de varias regiones, con irregularidades que son alertadas por el Tribunal de Cuentas por falta de claridad en las rendiciones de cuentas del PP. Un mes después, el juez Garzón imputa a dos alcaldes del PP y abre lo que se conoce como la “trama Gürtel”.

El 2014, las investigaciones iniciadas por el juez Garzón, estiman que Correa movió 25,5 millones de euros (29,8 millones de dólares) en sobornos a dirigentes del PP. Ese dinero provenía de adjudicaciones públicas de eventos, entre ellos la visita del papa Benedicto XVI a Valencia el año 2006, que en no cumplieron los principios sobre contrataciones administrativas.

Ese mismo año, la Audiencia Nacional rechaza imputar al presidente Rajoy, pero ve indicios que el PP se benefició de parte del dinero de la “trama Gürtel” administrados en una “caja B” y deriva en una fianza de 1,2 millones de euros (1,2 millones de dólares) impuesta al PP, que es pagada en mayo de 2016.

Las investigaciones de la “trama Gürtel” empezaron a expandirse como una mancha de aceite alcanzando a varios altos cargos del PP, como a la condesa Esperanza Aguirre, exministra de Educación de Aznar, expresidenta del Senado español y expresidenta de la comunidad de Madrid (2003 a 2012), al que tuvo que renunciar.

En junio de 2017, la Audiencia Nacional convoca a como testigos a tres exsecretarios generales del PP y dos exministros del período Aznar. Pero la imagen más temida por el gobierno sucede el 26 de julio de 2017, cuando el presidente Mariano Rajoy debe declarar en persona como testigo del caso Gürtel en la Audiencia Nacional, un hecho inédito en la historia española.

En su comparecencia, se ciñó al libreto de los políticos que se enfrentan a jueces imparciales: desconocimiento y desmemoria de todo lo que pasa a su alrededor, argumentos que le pasarán factura el pasado 24 de mayo, en la sentencia dictada por los jueces de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, cuando en sus consideraciones afirman que no dan credibilidad a las declaraciones del presidente Rajoy, y sentencian a 29 de los 37 acusados con penas de prisión que alcanzan hasta los 51 años y una condena al PP.

Esta sentencia equivale a un terremoto en la política española. A primera hora del día siguiente, el PSOE presenta la moción de censura contra el gobierno del PP, que encuentra el inmediato apoyo incondicional de Podemos y la predisposición a aceptarla de las representaciones regionales del país Vasco y otras que apoyaron hasta la fecha la gestión de gobierno del PP a cambio de sustanciales ventajas para sus regiones, y del independentismo catalán, apoyos que pueden otorgarle los 176 votos necesarios para prosperar.

Por su parte, Cs exige a Rajoy convocar a elecciones de inmediato, alentados por el viento favorable de las encuestas que los colocan como la primera fuerza política española. Esta propuesta es descartada por Rajoy, porque necesitan mantenerse el tiempo necesario para enfrentar, con algún margen de éxito, a las elecciones autonómicas y municipales del próximo año e invocar algún milagro, que a veces sucede en política, para salvar a su gobierno.

Las propuestas de Cs y PSOE, en el fondo son coincidentes en aquello de convocar a elecciones anticipadas, pero con diferencias de plazos y formas. Y el cronómetro empieza a correr aceleradamente. La presidenta de Diputados (PP) en tiempo récord fijó para ayer y hoy el tratamiento del tema y su votación, en la esperanza que PSOE no logre sumar los apoyos necesarios entre los partidos regionales.

Durante estos años, la justicia española tuvo obstáculos externos e internos para llevar adelante esta investigación. Desde la expulsión e inhabilitación por 11 años (2012) del juez Baltazar Garzón de su carrera de magistrado, a la destrucción de ordenadores y discos duros que eran parte central de las pruebas en la investigación, o las relaciones comprobadas de dos jueces con el PP, que pusieron a la Audiencia Nacional en la necesidad de apartarlos del caso.

Todo ese camino recorrido muestra que cuando existe la debida separación de poderes y la justicia mantiene su independencia funciona el Estado de derecho.

Algunos datos que respaldan el artículo publicado:

La “trama Gürtel” no es el único caso que enloda al PP. Hasta la fecha se vienen investigando otros, con altos cargos del partido investigados o en prisión. Los más sonados son “Operación Lezo” sobre las obras del Canal Isabel II de Madrid; “Operación Púnica” ligada también a construcciones y “Papeles de Bárcenas”. Otro caso que estremeció en este mes al PP es la renuncia de Cristina Cifuentes a la presidencia de la comunidad de Madrid y a la presidencia del PP Madrid, por falsificar sus títulos académicos.

En el juicio del denominado caso Gürtel, la Audiencia Nacional de España sentenció a 29 de los 37 acusados, con penas de hasta 51 años de cárcel. Los más destacados son:
  • Partido Popular: Condenado como partícipe lucrativo, a devolver 245.492 euros.
  • Francisco Correa, empresario y cerebro de la organización: 51 años de prisión.
  • De las empresas de Correa, las sentencias alcanzan a varios de sus ejecutivos, entre ellos, a José Luis Izquierdo, contable de las empresas de Correa, que manejó unos 25 millones de euros de dinero negro (17 años y 7 meses de cárcel), e Isabel Jordán, administradora de las empresas de Correa (14 años y 10 meses).
  • Pablo Crespo, exsecretario de organización del PP gallego y número dos de la organización de Correa: 37,5 años.
  • Luis Bárcenas, Extesorero del PP: 33 años y 44 millones de euros de multa. A su esposa, Rosalía Iglesias, la condenan a 15 años de prisión.
  • Guillermo Ortega, exalcalde de Majadahonda (Madrid): 38 años.
  • Alberto López Viejo, exconsejero de la comunidad de Madrid y exmiembro de la dirección regional del PP-Madrid, acusado de adjudicar a Correa la organización de centenares de eventos a cambio de comisiones: 31 años de cárcel.
  •  Jesús Sepúlveda, exalcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid) y exsenador: 14 años de prisión. A su exesposa, Ana Mato, exministra de sanidad y exdiputada del PP, la condenan a devolver 27.800 euros.

viernes, 5 de octubre de 2018

Anexo al debate sobre el edificio anexo a palacio

ANEXO AL DEBATE SOBRE EL EDIFICIO ANEXO A PALACIO

Publicado en Ideas de Página Siete el 6 de agosto de 2017
https://www.paginasiete.bo/ideas/2017/8/6/anexo-debate-sobre-edificio-anexo-palacio-147097.html

Varios expresaron sus críticas acerca de la construcción del edifico anexo al palacio de gobierno, eufemísticamente denominado Casa del Pueblo[1], todas muy acertadas en especial sobre el impacto en su entorno de alto valor histórico y patrimonial.
El lenguaje arquitectónico es lenguaje porque un edificio debe parecer lo que es, decirnos de cuándo es, cómo se hizo, etc. Por ejemplo, una instalación militar debe parecerla; una estación de teleférico es inconfundible. Y más complejos: un edificio religioso debe parecerlo y decirnos a qué confesión pertenece -no es igual una sinagoga a una mezquita-. Y aún más complejos aquellos que se conciben para el poder, porque expresan cuál era el pensamiento en el momento y cómo era la relación entre poder y población. De ahí la importancia del análisis del lenguaje del objeto arquitectónico en su entorno. Apoyados en dos ejemplos de La Paz, uno negativo, y dos internacionales, veamos el desempeño del edificio anexo a palacio.
Una edificación de esta magnitud impacta directamente en su entorno más allá de su inmediata vecindad y sus calles adyacentes, en este caso de calles estrechas y sobre demandadas por vehículos y peatones. A tiro de piedra están dos ejemplos de una buena y mala relación de un gran edificio público con su entorno urbano: el Palacio de Comunicaciones en el Obelisco y el Banco Central a una cuadra.
El Palacio de Comunicaciones, diseñado por Juan Carlos Calderón, se ubica en una amplia esquina y nos muestra una generosa relación a favor de lo público, al establecer el servicio de correos de acceso sin restricciones, frente a una amplia acera. Sobre correos desarrolla una plaza elevada que permite la transición entre lo público y lo privado, dejando como telón de fondo al edificio con una relación de escala y percepción no agresiva desde el espacio público. La transición entre espacios se prolonga al interior del edificio, ya que gracias a su fachada vidriada separada de la estructura, todos los pisos están visualmente relacionados y desde los amplios corredores de cada piso tenemos la vista del interior del edificio y su también al entorno urbano. Esta obra es quizás el mejor edificio público realizado en Bolivia en los últimos 50 años.
 
 
El Banco Central, el ejemplo negativo enunciado, está a una cuadra del edificio anexo a palacio, no tiene ninguna generosidad con el espacio público y es un ejemplo de cánones anti urbanísticos. Diremos que se sitúa en la línea del lenguaje trazado por el pensamiento mercantilista, buscando el máximo aprovechamiento del predio para sí mismo y una ausencia de espacios de transición entre lo privado -de acceso restringido- y lo público. El resultado es un edificio agresivo con su entorno, que podía concebirlo cualquier institución de especulación inmobiliaria.



 
La Defense de París es un área impulsada por Miterrand para el segundo centenario de la revolución francesa, desarrollada en las afueras de París. Un edificio-escultura es el símbolo del lugar y del motivo conmemorativo: Le Grand Arch, del arq. danes Otto von Spreckelsen, destinado a las instituciones que trabajan en la defensa de los derechos humanos. Dos columnas-edificios, se elevan más de ochenta metros de altura y son unidos en su coronamiento por una estructura elevada del tamaño de una cancha de fútbol dedicada a exposiciones y eventos sobre derechos humanos. Esta cubre una gran plaza pública que rodea el edificio-escultura. La Defense es un barrio dedicado a la gestión, es peatonal y por el subsuelo circulan vehículos, trenes y metros. En su integridad expresa el compromiso del Estado con los derechos de sus ciudadanos y que ellos son la base y esencia del poder. A los socialistas franceses no se les ocurrió ocupar ningún espacio del antiguo París para este proyecto.
 
 
Caído el muro hace 28 años, Berlín se enfrentó al desafío de reunificar la ciudad y ser nuevamente la capital de Alemania y deciden intervenir en su centro histórico. Entre los innumerables proyectos realizados, está el del parlamento, Bundestag, que simboliza al Berlín reunificado, así como al sistema parlamentario, el poder alemán. Norman Foster, arquitecto inglés, consigue remodelar el antiguo edificio, dotándole de una inmensa cúpula de vidrio que cubre la sala de sesiones del parlamento y que es de libre accesibilidad al público, para que cualquiera pueda ver desde lo alto a los parlamentarios -detalle importante- y escuchar sus debates o los informes del ejecutivo. Está rodeado de amplios parques públicos y se comunica por el subsuelo con el conjunto de edificios administrativos de los parlamentarios, integrando arqueología y arquitectura. Un lenguaje que expresa transparencia, libre accesibilidad del ciudadano al poder y generosa relación con el entorno urbano.
De los ejemplos vistos, todos se realizaron con los mejores recursos tecnológicos de sus épocas, tanto en lo constructivo, como en instalaciones y equipamiento; el caso alemán incorpora tecnologías de sostenibilidad y cuidado del ambiente, que los otros no cuentan, porque son unos 20 años mas antiguos. En el Banco Central, su sistema estructural aún no ha sido superado en Bolivia.
Estos ejemplos, dirán, son políticamente incorrectos. Entonces bastaba darse una vueltita por Tiwanacu y ver la generosa, equilibrada y armoniosa relación lograda en esa época entre espacios construidos y abiertos, entre espacios públicos y privados.
¿A cuál de los ejemplos citados se asemeja el edificio anexo a palacio? Algunas de las críticas citadas, analizaron impactos negativos, como de la proyección de sombras al entorno, del quiebre de equilibrio de volúmenes y otros aspectos técnico urbanos. En el lenguaje arquitectónico o de relación con su entrono urbano, diría que el edificio anexo a palacio, es similar al Banco Central, el ejemplo negativo analizado porque su relación con el entorno urbano no tiene ninguna generosidad y en su lenguaje arquitectónico parece una obra especulativa inmobiliaria. Es previsible que, desde el mismo día de su inauguración, la velocidad del tráfico vehicular de las calles Potosí, Ayacucho, Mercado y Colón, será menor a los actuales 5 Km/h, y que por las angostas aceras los peatones caminarán en filas interminables. Para saber si tiene concordancia con el discurso de defensa de la madre tierra, habrá que ver si puede obtener algún certificado independiente e internacional de edificio sostenible o verde.
La arquitectura de buena factura es como los buenos libros. Los desacuerdos con el escritor o poeta no autorizan quemar sus libros, como no autorizan demoler edificios.




[1]Francisco Bedregal, Rolando Aparicio, Juan Carlos Calderón, Adler Guayasamin, Carlos Mesa, Agustín Echalar, entre las publicaciones más destacados.

jueves, 4 de octubre de 2018

La dolorosa vía de la metropolización. La Paz: un caso paradigmático


La dolorosa vía de la metropolización. La Paz: un caso paradigmático

The painful path of metropolization. La Paz: a paradigmatic case

Carlos Urquizo Huici1
Publicado en la revista Umbrales (CIDES – UMSA), número 32, octubre 2017 pp. 257-263, ISSN 1994-4543   www.cides.edu.bo
Resumen
Este artículo analiza las dificultades para la metropolización en Bolivia y sostiene que el desafío urbano –con aglomeraciones cada vez más densas y que exigen la gestión de los servicios de manera conjunta– todavía no encuentra el acompañamiento ni de la intelectualidad política boliviana ni de las instituciones del poder ejecutivo. Que el proceso vivido hasta el momento deja tres importantes lecciones: i) que el espacio municipal puede resultar demasiado limitado para gestionar de forma eficiente los servicios, ii) que una ley de metropolización que vulnera la autonomía municipal no facilita su implementación, más bien despierta susceptibilidades y temores que conducen a una actitud de resistencia y iii) que no puede haber una ley de metropolización condicionada a una hegemonía política y/o partidista, ni entre los municipios concurrentes ni con el gobierno central. Concluye sosteniendo que para allanar el camino hacia una metropolización virtuosa urge construir propuestas novedosas y seductoras.
Palabras clave: metropolización, políticas metropolitanas, gestión de servicios públicos
Siempre fue difícil asumir que la metropolización es un tema importante en un país que históricamente fue rural y campesino. Aunque la composición demográfica cambió en los últimos quince años, haciendo de Bolivia un país predominantemente urbano, por razones ideológicas se volvió a ponderar lo rural, incluso en detrimento de lo urbano. La importancia de lo urbano retornó a la agenda política nacional gracias al último informe de desarrollo humano del pnud de 2016, en el cual se remarca que es en las áreas urbanas metropolitanas que se concentran las demandas y también las oportunidades de más y mejor desarrollo para el conjunto del país. Remarca la metropolización como un camino esencial para responder a las demandas de desarrollo humano y aprovechar las oportunidades que las tres conurbaciones metropolitanas de Bolivia ofrecen, pese a sus carencias y debilidades.
La conurbación metropolitana de La Paz cuenta con casi 2 millones de habitantes y la forman siete municipios, tres de ellos propiamente urbanos que concentran el 90% de su población, y cuatro aún rurales sobre los cuales se expande inexorablemente la mancha urbana. Entre todos comparten una serie de rasgos de gran complejidad: se sitúan en una altitud inusual entre los 3.200 y 4.000 metros sobre el nivel del mar en el Altiplano andino, lo cual los vuelve más sensibles ante los efectos del cambio climático (sequías pronunciadas e inundaciones intensas). A excepción de El Alto, se 259 asientan sobre suelos muy inestables y en una topografía muy abrupta, que consecuentemente los hace muy vulnerables ante los desastres naturales. Todos comparten una pobreza estructural al igual que todo el país; tienen altas tasas de migración campo-ciudad y recursos financieros limitados para encarar el conjunto de problemas y desafíos.
En este contexto, la metropolización adquiere singular importancia para enfrentar algunas de estas dificultades, especialmente las de carácter estructural. Aspectos como el transporte –solo entre El Alto y La Paz se mueven diariamente más de 300.000 personas en búsqueda de trabajo, por razones de estudio, salud o trámites– no pueden ser resueltos aisladamente por los municipios. Lo intentan: ambos municipios crearon empresas municipales de transporte por buses, y el gobierno central creó la empresa de teleféricos entre ambas ciudades, pero hasta ahora ninguna logró dar una solución de escala metropolitana y menos desarrolló una visión de sistema integrado de transporte. Las tres empresas funcionan aisladamente. Una de las consecuencias de la ausencia de políticas metropolitanas de transporte, tráfico y movilidad es el enorme caos vehicular que redunda también en una contaminación atmosférica descontrolada, que impacta más aún a esta altura de aire enrarecido.
Otro ejemplo de los aspectos encarados sin visión sostenible por la falta de una percepción metropolitana es el de la gestión de los residuos sólidos que abarque desde la recolección hasta su tratamiento, que a escala metropolitana permitiría tecnologías más adecuadas y rentables, que los anacrónicos y poco sostenibles rellenos sanitarios que cada municipio tiene actualmente. Similar es la situación del tratamiento de las aguas servidas. El Alto tiene una planta de tratamiento que ha sido rebasada, con la consecuente contaminación del Lago Titicaca. Por su parte, la ciudad de La Paz ni siquiera tiene un sistema de tratamiento de aguas servidas. Estas son simplemente arrojadas a la cuenca del río Choqueyapu, contaminando peligrosamente todos los valles de la cuenca aguas abajo, que históricamente proveen de verduras y fruta a la ciudad de La Paz. El tema de salud no es menos dramático. Los esfuerzos de mejoras del sistema de salud de la ciudad de La Paz son colapsados por la población de los otros municipios conurbados con su masiva concurrencia. El mismo caso se presenta en el ámbito de la educación porque las posibilidades educativas son comparativamente mejores en La Paz que en los demás municipios.
Un caso emblemático es el del agua potable. Un día de noviembre de 2016 la mitad de la población de La Paz despertó sin agua. El gobierno central, responsable de la empresa de agua, declaró su enorme sorpresa porque las represas de agua estaban vacías, anunciando, por tanto, que no se podrá garantizar más el servicio de agua potable. Durante cuatro meses, alrededor de 400.000 personas recibieron un mínimo de agua, repartida incluso por cisternas de combustibles, práctica que la oms prohíbe para el consumo humano. Gracias a las lluvias inusualmente abundantes provocadas por el fenómeno del llamado Niño se restituyó paulatinamente el servicio de agua potable a partir de marzo de 2017, sin embargo, la población fue informada que el racionamiento podría repetirse en los años siguientes.
Sin duda cabe preguntarse cómo es posible no prevenir una situación tan catastrófica como falta de agua potable. Las respuestas son relativamente evidentes y en las que concurren múltiples factores, tanto en el caso del agua como en los otros temas mencionados (basura, transporte, medio ambiente, etc.). Por una parte, se plantean causas políticas que conducen a estos problemas. Durante los últimos años se produjo un proceso de reconcentración del gobierno central, restando autonomía, competencias y recursos a los gobiernos subnacionales y especialmente a los municipios. En el caso del agua, a fines del siglo xx se privatizó la empresa municipal existente y con el gobierno de Morales se la estatizó nuevamente (2006), pero en favor del gobierno central, bajo tuición del Ministerio de Agua sin ninguna participación de los municipios. La nueva empresa, Empresa Pública de Agua Potable y Saneamiento (epsas), nunca tuvo un plan de inversiones en función al crecimiento poblacional y a la demanda, ni siquiera previó las tareas de mantenimiento de las redes, preservación de las fuentes de agua o tratamiento de aguas servidas. En su gestión, y como cuota de poder, participaron más bien algunos movimientos sociales que apoyan al gobierno central. Ante la situación tan desastrosa que vivió la población, los municipios de La Paz y El Alto comenzaron a trabajar en un proyecto de empresa metropolitana de agua2.
Estos ejemplos evidencian una primera lección: el espacio municipal puede resultar demasiado limitado para gestionar de forma eficiente los servicios públicos en escala metropolitana, y tampoco es conveniente centralizarlos en las manos del gobierno nacional. Los servicios que trascienden el ámbito municipal y atingen a dos o más municipios conurbados necesitan de una gestión metropolitana para ser eficientes, y esto no es una idea novedosa, ni en Bolivia ni en otros países.
Después de la municipalización del país en 1994, proceso que abarcó las áreas urbanas tanto como las rurales y logró una amplia participación ciudadana en la gestión pública, se dictó la ley de municipalidades que incluyó la posibilidad de la metropolización de las conurbaciones mayores a 500.000 habitantes. Con esta ampliación se buscó corregir las falencias que dejó la municipalización en las tres conurbaciones principales del país: La Paz, Santa Cruz y Cochabamba3. La nueva Constitución Política del Estado (2009) así como la posterior Ley Marco de Autonomías y Descentralización (2010) recogen los postulados de la metropolización, supeditando sin embargo su formación legal a la Asamblea Nacional.
Cinco años más tarde, en 2015, se concretó la primera región metropolitana de Bolivia, en Cochabamba, que sigue siendo la única legalmente constituida. Kanata, la Región Metropolitana de Cochabamba, sin embargo, todavía presenta problemas de funcionamiento principalmente porque el diseño de esta entidad vulnera la autonomía de los municipios y concede demasiado poder a la gobernación departamental y al gobierno central. Desde las últimas elecciones municipales (2014), la situación se complicó aún más porque ya no existe la hegemonía del partido de gobierno nacional (mas) en los municipios conurbados de Cochabamba.
 El ejemplo de Cochabamba permite sacar una segunda lección: una ley de metropolización que vulnera la autonomía municipal no facilita su implementación, al contrario, despierta susceptibilidades y temores justificados que conducen a una actitud de resistencia, sea activa o pasiva. Y una tercera lección que Cochabamba enseña es que no puede haber una ley de metropolización condicionada a una hegemonía política y/o partidista, ni entre los municipios concurrentes ni con el gobierno central. Al contrario, debe haber una construcción que respete la independencia política de cada una de las partes involucradas.
Es a partir de estas primeras experiencias que las ciudades de La Paz y El Alto, conjuntamente con la Gobernación, volvieron a encarar el proceso de metropolización, después de varios años de estancamiento, en torno a un Convenio Marco para la Metropolización de La Paz. El primer paso fue el reconocimiento de que la metropolización es un proceso de adhesión voluntaria y no simplemente una cuestión de ley. Con la firma de este convenio, en marzo de 2016, por cinco de los siete municipios conurbados y la Gobernación del Departamento, se destrabó el proceso y dio lugar a la conformación de comisiones técnicas para trabajar los temas priorizados: agua potable y saneamiento básico; cambio climático y medio ambiente; transporte; desarrollo humano; desarrollo económico; seguridad ciudadana. El año transcurrido luego de la firma de este convenio mostró, lamentablemente, que los avances logrados no estuvieron al ritmo de los problemas que se debían resolver. Las largas discusiones sostenidas sobre la empresa metropolitana de agua y saneamiento que debían luego plantearse al gobierno central fueron sacudidas por la crisis del agua relatada líneas arriba, crisis que encontró a los municipios de La Paz y El Alto sin una propuesta elaborada y oportuna políticamente; recién medio año después de la crisis una propuesta fue elevada al gobierno central que, sin embargo, fue pobremente informada en sus características y detalles, y poco socializada con la población, por tanto, hubo poca capacidad de presión para su aceptación por el nivel central de gobierno.
El tema de la gestión de los residuos sólidos es otro tema irresuelto. Las dos ciudades, La Paz y El Alto, que generan más del 95% de la basura de la región metropolitana, continúan con la vieja práctica de contratos separados y de alcance estrictamente local. La falta de visión metropolitana duplica los costos ambientales al implementarse dos rellenos sanitarios a escasos kilómetros de distancia entre sí, duplica los costos administrativos, además de perder la oportunidad de una economía de escala para el tratamiento y reciclaje conjunto de la basura de ambas ciudades. Igualmente, al haber una doble y pobre gestión de residuos sólidos, también se desaprovecha la potencialidad de realizar una gran campaña de concientización y educación ciudadana con un lenguaje y contenido común para la población de ambas ciudades que cotidianamente se relacionan e interactúan.
El caso de la región de La Paz muestra los enormes perjuicios que trae la falta de una gestión metropolitana de servicios e infraestructura que redundarían en el bien común de su población. La excesiva politización de aspectos tan esenciales para la ciudadanía hace que se pierdan los criterios técnicos para solucionarlos, pero también conlleva una polarización que crea debates irracionales, en lugar de conciencia y actitudes a favor del bien común, tanto entre gobernantes como entre ciudadanos.
La intelectualidad política boliviana sigue lastrada en el viejo país rural y campesino del siglo pasado, tampoco las instituciones del poder ejecutivo, que en Bolivia es casi monopólico, ni el sistema judicial acompañan el desafío urbano. Revertir estos procesos y allanar el camino a una metropolización virtuosa exige propuestas novedosas y seductoras. Los ejemplos necesarios están en América Latina y en los países vecinos de Bolivia, éstos permiten comprobar que la metropolización es una respuesta necesaria frente a los desafíos actuales de un mundo cada vez más predominantemente urbano y con ciudades y conurbaciones cada vez más densas, desafíos que los políticos elegidos –tanto los que gobiernan como los opositores– están llamados a comprender.
1. Arquitecto. Columnista de temas urbanos en el semanario Ideas de Página Siete. Fue subalcalde del Macrodistrito Sur de la ciudad de La Paz y delegado del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz para la “Metropolización”. Actualmente reside en Sevilla, España.
arqui.urqui@gmail.com
2. Las Cosas Claras, año 4, No. 85, marzo de 2017, periódico semanal del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.
3. En la actualidad, las tres conurbaciones reúnen más de la mitad de la población del país.